Principales errores en la dieta natural/BARF

Cuando empiezas a dar algo nuevo a tu animal de compañía debes de estar bien informado o contratar los servicios de un profesional. Sin embargo, no todo el mundo puede permitírselo, por lo que consultamos en internet o las redes sociales cómo alimentar correctamente. Como todo debutante comete errores, os voy a señalar los más comunes.

Hace un tiempo que decidí pasarme a la dieta natural, más conocida por sus siglas en inglés BARF. Llevé a cabo este cambio por la salud de mis perros: uno con leishmania, intolerancia y/o alergias alimentarias; el abuelo de 17 años con artrosis y displasia, y el cachorro.

Como quería dar lo mejor a mis pequeños empecé a leer toda la información que había por Internet, me uní ahora una infinidad de grupos de Facebook que trataban sobre dieta natural, y además pregunté.

Pero, como nadie nace sabiendo, cometí errores, algunos más graves que otros. Al final acabe contratando a una profesional nutricionista que me llevase a cabo una dieta personalizada. Esto se debió en gran parte al perro con leishmania. Como se trata de un perro con una patología que debía llevar a cabo una dieta rica en probióticos. En cambio, al perro anciano sólo debería de procurar una dieta rica en condroprotectores y antiinflamatorios.

Así que os voy a enumerar una lista de los errores más comunes que hace un principiante.

Hacer mal la transición.

Creo que este es el principal error de cualquier debutante. La transición. No sólo la transición de pienso a dieta natural, si no transición de proteínas.

En el fondo queremos que el perro se acostumbre de un día para el otro. Yo me estado un mes de transición. Pero si lo haces bien tendrás como resultado este tipo de defecación.

La caca de mi perro. Así de simple. Esta foto es del día 26 de enero del 2021.

Caca de Cheo con pescado blanco a principio de su transición.

Esta otra foto es del 29 de enero del mismo año. El cambio es increíblemente bueno (cantidad, consistencia y color). Es debido a que mantuve y respeté la transición.

la caca de Cheo llevando a cabo correctamente la transición supervisada por una profesional.

Hay mucha gente que se desespera y deja de dar dieta natural porque su perro o no le gusta, o se pasa el día con diarrea. Insisto en que lo hagas de manera paulatina, con calma y supervisando las cacas, porque a través de ellas tenemos información de si lo estamos haciendo correctamente.

Dar Hueso Carnoso (HC) como carne o proteína principal.

Muchas veces damos carcasas de pollo por su precio, pero no se le añade carne o proteína. Entonces estamos dando un exceso de hueso por falta de músculo. Tener en cuenta que dentro de la tabla y las proporciones que das a tu animal hay una parte que es Hueso Carnoso (HC) y otra carne músculo/proteína.

Si estás dando carcasa porque es más barato que otro tipo de pieza, os recomiendo comprar el pollo entero y despiezarlo en vuestra casa.

Dar sólo carne.

Este es un error muy común. Al principio cuando hacemos la transición de pienso a dieta natural damos solo músculo. Pero después seguís dándoles solo proteína en vez de añadir las verduras, la fruta, y la víscera. Es muy importante la transición, y llevarla a cabo de manera paulatina. De esta manera evitaremos diarreas o que tu perro aborrezca desde el principio esta nueva dieta.

Las verduras crudas.

Hasta proporcionando las verduras la fastidiamos. En verdad las verduras se tienen que conocer al vapor. En su defecto hervirlas porque no puedes dar una zanahoria cruda (no se absorben los nutrientes, pero se puede usar como masticable). Sin embargo, lo ideal sería conocer las al vapor. Al final opté por comprar una máquina, me libera el tiempo y la cantidad de cacharros que empleo.

La máquina para cocer al vapor, me ahorra tiempo, cacharros y es muy práctica.

Hay una lista de verduras que sí se pueden dar crudas como puede ser el pepino, la rúcula, la lechuga... pero no son todas las verduras. La fruta sí se administra cruda, pero las verduras, exceptuando una pequeña lista, se dan al vapor.

Con los perros, al principio tenía serios problemas para que comiesen la verdura. Le daba los trozos enteros por lo que los dejaban en el plato. Al final, se lo pasada por la batidora, hacía un puré y al ponerselo en el cuenco lo chupaban encantadisimos.

Deficiencia de grasa.

Este es un error muy frecuente. Es debido a que aplicamos o humanizamos al perro. Pensamos, como los humanos, que el exceso de grasa es malo para la salud. Pero es indispensable, sobre todo en algunas razas que tiene una alta actividad física, el aporte de grasa. Para añadirlo es muy sencillo: la piel del pollo. Aunque también le puedes dar el aporte de grasa que proviene del pescado: salmón, sardina etc.

Hay razas que ese aporte de grasa es necesario para llevar su actividad física diaria. Los perros que practican algún deporte también debemos incrementar la proporción de grasa, como puede ser los perros que practican canicross, mushing de larga distancia y los galgos.

No obstante, no todos los perros necesitan ese aporte de grasa. En mi caso, Cheo empezó a tener una «telilla» en el iris del ojo. Después de una visita con la oftalmologa me dijo que tenía un exceso de grasa en su dieta. Por eso es tan importante las revisiones periódicas en perros con patologías, enfermos o geriátricos.

En el iris se ve una manchita muy persistente.

Fallar en las cantidades.

Al principio lo hacía a todo ojo. Que ingenua. Mi perro llevaba un desbarajuste que se reflejaba en sus heces. Algunas veces me pasaba de verdura, otras de HC, etcétera. Al final opté por ayudarme de una báscula, la típica báscula que todo mundo tiene en su cocina. Así que empezar a preparar la raciones con ayuda de la báscula para luego congelarlos. Como compraba en grandes cantidades, me llevaba un día dedicarme a preparar las raciones. Al principio me llevaba mucho tiempo, y era muy pesado. Pero al final, con la práctica y adaptándome, se redujo considerablemente.

Con paciencia y tiempo hago las raciones caseras por toma para luego congelarlas.

Sin embargo, para algunos les es muy pesado preparar las raciones o quienes son aprensivos al tocar carne cruda, por lo cual yo recomiendo comprar alguna dieta comercial. Aunque lo ideal sería preparárselo de manera casera y personalizada, como es mi caso.

Poca variedad.

Este es un serio problema ya que pensamos que estamos alimentando y nuestro perro lo goza, cuando en verdad se está aburriendo de comer siempre lo mismo. Repetimos el mismo error que cuando dábamos pienso, la falta o deficiencia de variedad. Tenemos que tener un poco de cuidado al llevar a cabo la transición de proteína, a veces la hacemos de manera muy brusca y eso se refleja en una diarrea acentuada.

Pondré un ejemplo, como HC sólo damos carcasa. Gran equivocación. Lo que hago es variar entre la carcasa de pollo, de pavo, codorniz, perdiz, pichón, pato, faisán,… Algunas veces se lo doy entero, como puede ser la perdiz o el pichón. Tienes una gran variedad de aves y lo que hago es ver su precio y adaptarme.

Grupo de carne de aves de corral
Diferentes tipos de aves.

Confundir víscera con carne y viceversa.

No sólo nos confundimos dando el HC, también sucede con las vísceras. Todo mundo daba hígado o riñón, aunque tienes el cerebro, el páncreas, el bazo, el pulmón,… Lo que puedes hacer es pedirle a tu carnicero de confianza te dé lo que se llama asadura (típico plato de Argentina), despojo o casquería.

Guía de vísceras aptas para perros y gatos | Mi perro come BARF
Diferentes tipos de vísceras.

No sólo pecamos en no aportar una variedad, sino que también al principio confundimos entre víscera y proteína. En mi caso fue la molleja y el corazón. Las dos pensaba que eran un tipo de víscera, pero no lo son realmente.

Aunque la molleja y el corazón sean un tipo de carne, tampoco significa que sean del mismo tipo, quienes han cortado mollejas y corazones lo sabrán, por su fibra muscular. No podemos comparar la fibra muscular de una molleja con la pechuga del pollo, por ejemplo. Al principio, como me era más barato las mollejas cogidas del Mercadona sólo la daba como carne músculo a los perros. Pese a infinidad de información que ronda por las redes y mi buena intención de ayudar a mis perros, sin quedarme pobre en el intento, acabaron con una buena cagalera. Por eso, no debemos abusar de estos, yo le doy tres veces por semana a Cheo, gracias a las indicaciones de mi nutricionista.

Suplementar o pasarse de probióticos.

En una dieta natural si está bien compuesta no hace falta añadir nada. Pero hay que tener en cuenta si se trata de un perro sano o con alguna patología. Sólo en los casos puntuales, si sufre alguna enfermedad o es un perro geriátrico, deberemos de suplementar.

En perros los sanos, como es el cachorro, los únicos suplementos que doy son: krill, aceite de salmón, levadura de cerveza, aceite de coco, aceite de de oliva, equinácea, la espirulina y especies (tomillo, perejil, albahaca, cardo mariano, diente de león,…).

Tengo clientes que cuando se pasan a dieta natural se exceden de probióticos por miedo a una deficiencia nutricional. La mayoría se basan de las cantidades, referencias y recomendaciones que encuentran en los grupos de Facebook. Hay un caso concreto que le compraron un suplemento en polvo rico en B-12 y base de cúrcuma. Cuando empezó añadir lo la perra dejó de comer. El problema fue que se pasaba en la cantidad, por lo que para la perra cambió su sabor, era menos atrayente y disminuyó la palatabilidad.

Por eso es de suma importancia hacerle una bioquímica y hemograma completa antes de empezar y de manera periódica. Esta manera sabemos si debemos suplementar o cambiar las cantidades. Si te sientes perdido este, no dudes en contratar un profesional veterinarios de la nutrición, como es mi caso.

No darle pescado.

Tengo el problema que donde vivo el pescado es carísimo. Por lo que no me puedo permitir darle de manera habitual. Sin embargo, las cabezas que el pescadero tira a la basura sí se las podemos dar, son más económicas que comprar la pieza entera, y son una fuente rica en Omega-3, Omega-6, Omega-9, lisina, triptófano,…

En efecto, la cabeza de pescado es considerado como otro tipo de HC. No tenemos excusa en no darles variedad para que no se aburran con su comida, imagínate sólo comer durante toda tu vida arroz con pollo. En el desayuno, arroz con pollo. En la comida, arroz con pollo. Y en la cena, arroz con pollo. Seguro que en este momento pensáis que estáis en Guantánamo.

El plato al principio era de pescado blanco, para su transición y por patología.

Al principio el perro enfermo, Cheo, no podía darle pescado azul, por lo que me iba supermercado y compraba pescado blanco congelado. Me era más barato que ir de pescadero.

Lo que hago es darle de dos a tres veces por semana una cabeza de pescado. Además, la cabeza le sirve como enriquecimiento ambiental y masticación. Si no tenéis oportunidad de darle la cabeza de pescado, hay suplementos en el mercado que se le puede añadir a su plato.

Elegir por su salud.

Este punto no es un error, si no un apunte personal sobre cambiar de pienso a Barf. Después de insistir a mi veterinario, que se negaba profundamente a este tipo de dieta, que mi perro estaba enfermo por culpa del pienso, me vendió todos los sacos y marcas hipoalergénicos (además de las mil y una chorradas de champús especiales, sprays y toallitas) que tenía en su consulta. Un año después, el perro seguía con picores, enfermo y yo disgustada.

Dejé de visitarlo y hacerle caso, por lo que contraté a una conocida y amiga del sector y especialista en nutrición canina. Después de las pruebas pertinentes empezamos la transición y la dieta de descarte, al suponer que sufría de alguna alergia y/o intolerancia (no son lo mismo).

Esta foto es de su oreja el día 26 de enero del 2021.

Cheo sufría de picores, rojeces y pérdida de pelo.

Terrible, ¿verdad? ¿Cómo puede permitir mi veterinario que mi perro esté sufriendo durante un año entero (en realidad fueron 15 meses)? No, no es broma, mirarlo más de cerca.

Sin casi pelo y a carne viva.

Era algo horrible. No solo tenía las orejas, si no las almohadillas de un color rojo cobrizo. Su calidad de vida era muy deficiente. Pero después de comenzar la dieta natural de descarte basada en pescado blanco, así le quedó la oreja (foto del día 29 de enero del 2021).

Empezó a disiparse las rojeces.

Para que sus orejas acabaran de la siguiente manera, mirarle como está a día de hoy, 9 de julio del 2021. Se ha disipado completamente las rojeces, no hay más picores compulsivos ni lamidos excesivos en ninguna parte de su cuerpo.

Cheo volvió a tener pelo y ser un perro blanco.

No solo las orejas, su cara, su cuerpo,… también sus patas (11 de marzo del 2020).

El veterinario diagnosticó malassezia, pero no era así.

Después de tener un mal diagnóstico, darle un tratamiento que no era adecuado a la patología (malassezia), y seguir alimentando de manera inadecuada el perro fue a peor. Pero, al cambiarle la alimentación mejoró. Mirar ahora esta foto de su pata, del 8 de febrero del 2021 (un mes dándole Barf).

La rojez desapareció con sus picores.

Así que animo a todo el mundo que pueda darle una dieta Barf ya que te ahorrarás visitas al veterinario por una mala alimentación. Dale calidad de vida a tu perro.

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