Mc Motivos para no ir al Mc Donalds nunca más

1. Mc Donalds y la manipulación infantil.

•Utiliza una estrategia publicitaria que se aprovecha de los niños. Con sus locales coloridos, con juegos, con la promesa de un juguete de regalo, crea en los niños el impulso de entrar (acarreando también a sus padres).
•Un claro ejemplo de esto es el payaso, que hace que la empresa parezca un lugar de juegos y diversión.
•El aspamentoso embalaje utilizado por la multinacional tiene como objetivo despertar la curiosidad y fantasía innata en los niños.
•Los juguetes de la “cajita felíz” no son tan felices ya que son hechos en fábricas chinas de trabajo esclavo.
2. Mc Donalds, el imperialismo y la pobreza en el Tercer Mundo.
•La gran extensión de tierras utilizadas para la ganadería y agricultura por parte de la multinacional impide que las tierras sean usadas para los cultivos autóctonos, que ayudaría a mitigar el hambre en estos países.
•Mientras alrededor del mundo millones de niños mueren desnutridos, en el tercer mundo se utilizan grandes superficies de tierra para la ganadería y para el cultivo de alimentos destinado al ganado, que abastecen a los países ricos.
•Para producir 1 kilo de carne, se necesitan al menos 10 kilos de grano. Esto provoca un desperdicio de 100 millones de toneladas de grano por año, que equivalen a 20 billones de dólares. Se calcula que con esa cantidad de dinero se podría alimentar, vestir y dar vivienda a la población del mundo por 1 año.
•Mc Donalds esta entre las seis empresas que en mayor medida financiaron las campañas electorales de George W. Bush.
•El 70% de la exportación anual de carne de Costa Rica tiene como destino las multinacionales Burguer King y Mc Donalds.
•Brasil produce 9.000.000 de toneladas de soja al año, que en su mayoría se exporta a Europa y Estado Unidos para servir de alimento al ganado. Si esta producción se destinara el consumo humano dejaría de existir el hambre en Brasil.
3. El uso de animales por parte de Mc Donalds:
En su condición de seres sensibles, los animales SUFREN la privación de su libertad y el maltrato. Ellos -al igual que nosotros- tienen interés en conservar su propia vida y disfrutar de ella en libertad.
Estas son algunas de las atrocidades que Mc Donalds y otras corporaciones cometen en contra de ellos:
•Crían animales en condiciones totalmente artificiales, sin acceso a aire fresco, luz solar ni libertad de movimiento.
•Los métodos de muerte (como la electrocución, los golpes y cuchillazos) son frecuentemente ineficientes y producen la muerte lenta y dolorosa del animal.
•Los pollos que crían son sobrealimentados, de tal manera que engordan tanto que no pueden mantener en pie.
•Los huevos que utilizan provienen de gallinas hacinadas en jaulas de alambre diminutas, donde no pueden moverse.
•En estas condiciones, la propagación de enfermedades respiratorias y cardiacas son muy frecuentes.
4. Mc Donalds y la destrucción del planeta.
•Para poder abastecer su demanda anual de papel, se devastan grandes superficies de selva, y como consecuencia cada año desaparece una superficie del tamaño de Gran Bretaña (219.000 km2) de selva tropical.
•En América del Sur se arruinan unas 600 millones de toneladas de tierra fértil por año, sólo en explotaciones ganaderas. Y en el caso especifico de Costa Rica, se talan 50.000 hectáreas de selva virgen al año con el solo objetivo de la cría del ganado.
•La empresa es líder mundial en el uso de la carne, y por lo tanto en la cría del ganado. El excremento de estos animales emite gas metano, uno de los principales responsables del efecto invernadero y el calentamiento global.
•Los innecesarios envoltorios de las comidas producen una cantidad de basura muy superior a la producida por restaurantes convencionales. En la mayoría de los casos, los embalajes están fabricados con materiales que no son biodegradables.
5. Mc Donalds y la “comida basura”.
•Las hamburguesas que producen tienen un 48% de agua y las lechugas están tratadas con 11 diferentes tipos de químicos.
•Debido a la gran cantidad de probabilidades que hay de que la carne se contamine, se inyectan grandes dosis de antibióticos a los animales.
•Las hamburguesas están hechas, principalmente, con tendones, lenguas, encías, párpados, hocicos, intestinos, rabos y sangre.
•La llamada “comida basura” que venden es deficiente en cuanto al contenido nutricional. Esto no presenta un problema grande si se consume en algunas ocasiones, pero Mc Donalds vende sus productos como una alternativa al almuerzo, cena y desayuno.
•Un niño que coma diariamente en Mc Donalds se encuentra más propenso a presentar enfermedades cardíacas, debido a la cantidad de grasa y colesterol de la comida.
•A mediados de 2003, se dieron casos de contagio del Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) por el consumo de hamburguesas de la empresa de comida chatarra. Varios niños se enfermaron y se conocen casos en que las victimas murieron.
6. Mc Donalds y la explotación laboral.
•Emplean a personas con pocas opciones de trabajo (menores de edad, minorías étnicas, pasantes, estudiantes, discapacitados), que no tienen otra opción que aceptar su explotación para recibir exiguos salarios.
• En sus estatutos laborales esta prohibida la formación de sindicatos, no se permiten las huelgas ni los reclamos, los trabajadores cobran salarios mínimos y en negro (no reciben aportes jubilatorios, obra social y demás beneficios).
•Su reglamento laboral no respeta en lo mínimo la legislación laboral de cada país. Los empleados trabajan de noche y en los fines de semana, haciendo largos turnos en ambientes calurosos, ruidosos y de olores penetrantes.
Y vosotros, aún vais al Macdonald`s ? Antes de Hacerlo pensadlo bien.

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6 comentarios sobre “Mc Motivos para no ir al Mc Donalds nunca más

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  1. yo he trabajado en mcdonal’ds y la verdad no es tant gordo como lo contais, y si os parais a pensar todos generamos residuos, muchas empresas se dedican a la comercialización con animales y son mucho peores que mac, asi que si la comida es más bien basura es en lo único que discrepo, yo no soy discapacitada ni estudiante cuando trabaje para ellos era soltera, el ambiente de trabajo era muy bueno y no tengo un mal recuerdo de ello.

  2. Siento decirte que para publicar una cosa asi, primero deberias estar debidamente informad@. pues bien, yo paso a hablar de lo que sí conozco y es en lo referente al tema laboral. 1- ni estan prohibidas las huelgas, ni se toman represalias por secundarlas. 2-si los trabajadores así lo requieren se hacen elecciones sindicales en el centro d trabajo, y por supuesto antes d las mismas los representantes d los sindicatos hacen reuniones para informar a los trabajadores de todo lo que necesiten. 3- será cosa d la crisis pero mas d la mitad de los trabajadores son titulados universitarios 4-el turno maximo es d ocho horas con media de descanso retribuido y con presupuesto para comida incluido y cuando el.horario es nocturno pagan el plus por nocturnidad 5-cualquier tipo d permiso: mudanza, examenes…se da sin el mas minimo mal gesto. 6- salario….jajaja perdona que me ria pero…ya le gustaria a mucha mucha mucha gente cobrar como en mcd (vease cualquier dependiente de tienda, camareros etc) Y creo que lo voy dejando porque ya tienes suficientes datos para la prox vez que quieras informar 🙂 Ah, en el tema hamburguesas y juguetes no me meto, porque al contrario que tu, no he estado en el proceso d fabricacion…Si ya lo dice mi padre: «no hay persona mas osada que el ignorante» SUERTE!!! Esperamos la proxima cronica d tus viajes!!!

    1. No se donde vives pero tendrías que preguntarle a un/una empleado que trabaje en un mcd que esté abierto las 24 horas del día los 365 días a la semana. Quién se queda los mejores horarios, si los universitarios o los no preparados.
      Por otro lado en 2007, Seguro que pocos sabéis que un grupo de trabajadores (algunos ya «ex-trabajadores» sufrieron las consecuencias de haberse presentado y ganado las elecciones sindicales en McDonalds en Granada. Es el precio de haber enfrentado al sindicato oficial de la empresa. Más detalles http://mcrepresion.blogspot.com.es/
      Además no sé de que plus de nocturnidad hablas. Lo debes haber soñado. Un encargado gana unos 920, 40 horas a la semana, cuando no eres encargado pues depende de las horas que hagas, pero a 40 horas a la semana ronda los 800.
      Los juguetes que regala Mc Donald´s en su promoción los fabrican en China niñas entre 12 y 17 años.
      Trabajan entre 14 y 18 horas. Tienen 15 minutos para comer y cuatro horas para dormir en cuchitriles situados en las mismas fábricas. Al anochecer, las trabajadoras son registradas para comprobar que no han robado nada. Con sus puertas de metal y sus barrotes en las ventanas, estos talleres parecen más un cuartel militar. Así es como los chinos son competitivos. Montar, empaquetar, montar, empaquetar, montar, empaquetar,… Las 600 jóvenes trabajan como robots, sin levantar la mirada, darse un respiro o hablar entre ellas. Todas han llegado del campo tratando de salir de la pobreza y aquí están, montando y empaquetando muñecos de plástico, entre 14 y 18 horas al día, 15 minutos para comer, permisos reducidos para ir al servicio y cuatro horas para soñar que en realidad no están durmiendo en los cuchitriles situados en la última planta de la fábrica. Una ruidosa sirena les devuelve a la realidad y anuncia el nuevo día mucho antes de que amanezca. Las empleadas saltan de la cama, se ponen las batas y forman en línea antes de correr escaleras abajo hacia sus puestos. La gigantesca nave está situada en las afueras de Shenzhen, la ciudad más moderna del sur de China, rodeada de otros almacenes parecidos, más o menos grandes, algunos con más de 5.000 empleadas. En China se las conoce como dagongmei o chicas trabajadoras. Jóvenes y adolescentes dispuestas a producir, producir y producir sin descanso por un sueldo de 15.000 pesetas al mes del que los jefes descuentan la comida y lo que llaman «gastos de alojamiento». Las cientos de miles de factorías de mano de obra barata repartidas por todo el país son la otra cara de ese made in China que ha invadido las tiendas de todo el mundo, desde los artículos de las tiendas de Todo a 100 a las lavadoras o la ropa de marca. Y para las dagongmei, estas fábricas son su casa, su familia, su celda. En ellas los supervisores se encargan de que no descansen y de que la producción nunca disminuya. Cada trabajadora es registrada al finalizar la jornada para comprobar que no se ha llevado ninguna unidad de los juguetes, llaveros, gorras o cualquier otra cosa que estén fabricando dentro del sinfín de productos elaborados a precio de saldo. Si quebrantan las reglas internas o no rinden al nivel esperado, un sistema de penalizaciones permite a los jefes reducir el sueldo o los ocho días de vacaciones que se conceden al año. «Hay que vigilarlas; si no, se relajan», dice entre risas el patrón de esta fábrica de Shenzhen que fabrica diminutos juguetes de plástico. Miles de empresas estadounidenses y europeas -entre ellas medio centenar de españolas- subcontratan fábricas chinas similares a esta para llevar sus productos a Occidente al mejor precio. «Si no fuera así, no sería rentable y nos iríamos a otro país», reconoce un empresario estadounidense que mantiene cerca de 40 talleres en el delta del río de la Perla, donde trabajan seis millones de dagongmei. No son ni siquiera la décima parte de las que hay en todo el país, alrededor de 70 millones. Sobrecogida por esta realidad, la profesora del Centro de Estudios Asiáticos de la Universidad de Hong Kong, Pun Ngai, se decició a pasarse por una campesina más, buscó una factoría y pasó seis meses viviendo y trabajando en una fábrica de productos electrónicos de Shenzhen para comprobar cómo viven las explotadas trabajadoras chinas. El dormitorio donde fue alojada, situado en la última planta, tenía compartimentos donde debían dormir hacinadas hasta 15 jóvenes. La mayoría de ellas sufría de anemia, dolores menstruales o problemas en la vista, en el caso de las que tenían que montar diminutos productos a ojo sin apenas descanso. Otras enfermaban envenenadas por el contacto con productos químicos utilizados en el trabajo o simplemente desfallecían de cansancio tras interminables jornadas en las qu se les daba de comer un simple plato de arroz al día. «Les niegan todos los derechos, no tienen el permiso de residencia aunque pasen 10 años trabajando en el mismo lugar. Las tiendas o los médicos de las ciudades donde están situadas sus fábricas les cobran más que al resto de los vecinos», asegura la profesora, que ha reunido su experiencia en varios informes. Las pesquisas de Pun Ngai no son las únicas. La investigación de un periódico de Hong Kong descubrió el pasado mes de agosto que los juguetes que la multinacional de hamburguesas Mc Donalds regalaba en sus promociones en el país asiático estaban siendo elaborados en China por adolescentes de entre 12 y 17 años. Las menores trabajaban sin descanso de siete de la mañana a 11 de la noche, todos los días de la semana. En ocasiones la jornada se alargaba hasta las dos de la mañana a cambio de un sueldo de 400 pesetas al día y una habitación de 25 metros cuadrados a compartir con otras 15 chicas. El Comité Industrial Cristiano de Hong Kong, una ONG que se dedica a rescatar a los pequeños que trabajan en esas condiciones, envió un equipo de investigadores a la fábrica subcontratada por la cadena de restaurantes americana. Las historias que escucharon se parecían todas a las de Wang Hanhong, de 12 años: «Mis padres no querían que viniera. Lloré e imploré para que me dejaran porque quería ver el mundo. Mi familia tiene otros tres hijos, pero todos van al colegio. Quiero ahorrar dinero para que mis padres puedan sobrevivir». Es un círculo casi indestructible. Por una parte, las multinacionales americanas o europeas no tienen que responder por las condiciones de sus fábricas en países del Tercer Mundo y ahorran costes laborales. Por otra, los Gobiernos locales tampoco están interesados en espantar la inversión extranjera haciendo demasiadas preguntas. Y las fábricas se multiplican. La empresa Chun Si Enterprise, por ejemplo, fue contratada por la mayor cadena de supermercados del mundo, Wall-Mart, para que confeccionara bolsos de mujer en su factoría de Zhongshan, en la provincia sureña de Guangdong. Más de 900 trabajadoras permanecían encerradas todo el día, salvo los 60 minutos de descanso y comida establecidos. Los guardias golpeaban constantemente a las empleadas y les multaban por faltas como «la utilización excesiva del servicio» De la media docena de fábricas subcontratadas por empresas occidentales visitadas, sólo una mantenía las mínimas condiciones. El resto estaban sucias, mantenían a las empleadas trabajando en horarios ilegales, con sueldos míseros o habían sido convertidas en cárceles donde las ventanas estaban bloqueadas con barrotes y las puertas cerradas con llave las 24 horas del día. En un intento de contrarrestar las crisis de relaciones públicas que tenían que afrontar cada vez que se denunciaban abusos, las grandes multinacionales comenzaron a contratar equipos de inspección más o menos independientes a mediados de los años 90. No sirvieron de mucho. «Los controles han sido un fracaso porque las empresas no tienen ninguna intención sincera de cambiar el sistema», según el Comité de Trabajo Nacional (NLC), una asociación de EE.UU. que centra sus denuncias en empresas americanas. Los inspectores de Wall-Mart, por ejemplo, nunca descubrieron las irregularidades en su centro de producción en China y sólo una denuncia periodística logró en 1999 revelar lo que estaba sucediendo. UN CUARTEL MILITAR En la entrada de la factoría de la marca deportiva Nike de Jiaozhou, en la provincia de Shandong, se puede leer su famoso lema: «Just Do It» (Simplemente, hazlo). Dentro, 1500 jóvenes, siempre menores de 25 años, trabajan 12 horas al día, según el NLC. Se trata de una pequeña parte de los más de 100.000 chinos que fabrican prendas deportivas Nike en todo el país, a los que hay que sumar 70.000 personas en Indonesia y 45.000 en Vietnam. «Con su puerta de metal y sus barrotes en las ventanas, la fábrica se parece más a un cuartel militar que a una factoría», asegura en su informe NLC, que describe como «papel mojado» los códigos de conducta creados por las multinacionales. Pero son las fábricas de productos Todo a 100, unas gestionadas y explotadas por empresas chinas y otras por empresarios extranjeros, las que peores condiciones tienen. La presión para abaratar los precios es mayor y detrás del negocio suelen estar compañías desconocidas que no tienen que cuidar su nombre. El lema es producir mucho, barato y rápido. Los accidentes entre las trabajadoras o incendios como el que ocurrió recientemente en una nave de Shenzhen en el que perdieron la vida 80 personas, son contingencias cotidianas. La política de contratación en estos talleres del Todo a 100 es no admitir a mujeres mayores de 25 años, pero en ocasiones los gestores se saltan su propia regla si la candidata tiene hijos pequeños dispuestos a sumarse a la cadena de producción sin cobrar nada a cambio. Las madres sí cobran, pero el sistema leonino de sanciones tiende a reducir su retribución a unas 5000 pesetas al mes: se recorta la paga de una hora por cada minuto de retraso en el trabajo, se penaliza con otras cinco horas las ausencias para ir al servicio o se retira completamente la mensualidad a las que se comporten de modo incorrecto. La situación en China es especialmente desesperante para las víctimas de los abusos porque la dictadura comunista mantiene la ilegalización de sindicatos y asociaciones de trabajadores. «Aquellos que tratan de unirse para defender los derechos de los trabajadores son encarcelados. La gente tiene miedo de decir lo que les está pasando, aunque las condiciones sean extremadamente duras y no hayan recibido una sola paga durante meses», asegura Han Dongfeng, editor del Boletín del Trabajador en China y disidente encarcelado tras las manifestaciones de Tiananmen en 1989 por movilizar a los trabajadores. «Estoy en contacto con gente que trabaja en las factorías y a menudo me cuentan el miedo que le tienen a los jefes. Les he pedido que se unan y luchen por lo que es suyo», dice Han. De esta forma, las dagongmei, abandonadas a su suerte y sin nadie que las defienda, trabajan hasta que sus cuerpos aguantan y después regresan a sus pueblos con lo puesto. El perfil de la «chicas trabajadoras» de China es casi siempre el mismo: jóvenes de entre 14 y 25 años, sin estudios secundarios y dispuestas a enviar más de la mitad de su sueldo a sus pueblos de origen. Muchas, cada vez más, terminan dejando las factorías para prostituirse. «Es mejor que trabajar en la fábrica», dicen las muchachas que ya han dado el paso y ofrecen sus cuerpos abiertamente en las calles del centro de Shenzhen. No muy lejos, en la planta de fabricación de muñecos, la jornada termina cuando se ha cumplido el objetivo de producción impuesto por los supervisores, nunca antes de las dos de la madrugada. Aunque las 600 trabajadoras han tratado de mantener el tipo durante horas, varias han sido descubiertas exhaustas, completamente inconscientes, con la cabeza reposando sobre la mesa de montaje. Este mes tendrán que ver cómo su sueldo queda recortado a la mitad. «Hay muchas chicas dispuestas a venir aquí, así que la que no trabaje bien se puede volver al pueblo», explica el capataz, cuyo sueldo depende también del número de camiones que se logren llenar con la producción. No existe un lugar mejor para ver hasta qué punto el pueblo chino está pagando con sudor y con lágrimas que la ropa, los electrodomésticos o los juguetes que compran los occidentales se vendan lo más barato posible. Así suena la matraca incesante de la ley del made in China: montar, empaquetar, montar, empaquetar,. Por su parte, McDonald´s expresó su indignación ante la inclusión en un diccionario del término «McJob» o «McTrabajo» que es explicado como pocas y malas perspectivas laborales El gigante de la comida rápida ha reaccionado ante la publicación en la reciente edición del diccionario colegiado, Merriam-Webster´s, del término «McJob», definido como un trabajo mal pagado y sin futuro. El presidente del directorio de McDonald´s, Jim Cantalupo, tildó el término como una «descripción errada del empleo en un restaurante». En declaraciones a la agencia Associated Press, Cantalupo describió el incidente como un golpe bajo para las 12 millones de personas que trabajan diariamente en los 900.000 restaurantes de Estados Unidos. En una carta dirigida a los directores del diccionario colegiado, Cantalupo dijo que «no más de 1.000 personas, entre los hombres y mujeres, que son dueños y operarios en los restaurantes de McDonald´s, iniciaron el día sirviendo a los clientes detrás del mostrador». La carta fue enviada a los medios y también figuró en la última edición de una publicación de la industria del comercio. McDonald´s, la cadena de comida rápida más grande del mundo, tiene más de 30.000 restaurantes y casi 500.000 empleados. El término «McJob» fue acuñado por el novelista estadounidense Douglas Coupland en su novela «Generación X», publicada en 1991 donde describe esta palabra como «un trabajo poco prestigioso, de poca dignidad, poco beneficio y sin futuro en el sector de servicios». MC DONALD´S Y LA INFANCIA Si preguntamos a los norteamericanos cómo McDonals los ha modelado o construido su consciencia pondrán miradas de incomprensión. ¿Qué significa argumentar que el poder implica la capacidad para atribuir significados a diversos rangos de nuestra vida? Como otras empresas internacionales gigantes de finales del siglo XX, Mc Donalds ha utilizado los medios para invadir las esferas más privadas de nuestra vida cotidiana. Nuestras identificaciones nacionales, deseos y necesidades humanas se han convertido en mercancías con fines comerciales. Este uso de los medios concede a los productores un nivel de acceso a la consciencia humana nunca imaginado antes por el dictador más poderoso. El nombre- Mc Donald´s- es agradable a los niños, con su evocación del viejo McDonald y su granja i-a-i-aa-o. La seguridad de Mc Donad´s proporciona asilo, si no refugio utópico, del mundo contemporáneo, poco amistoso para los niños, de abuso infantil, hogares rotos y secuestro de niños. De ahí que quieran celebrar sus cumpleaños en Mc Donald´s. Han descubierto un mercado infantil enorme. Como si este nivel de colonización cultural no fuera suficiente, Mc Donald´s junto con diversas compañías ha escogido las escuelas públicas como un nuevo lugar para la comercialización y el consumo infantil . Mc Donalds ha desarrollado un núcleo de anuncios infantiles llamados » fragmentos de la vida». Los publicistas, que no incluyen adultos en los anuncios, representan un grupo de preadolescentes entablando conversaciones » auténticas» en torno a una mesa de Mc Donalds cubierta con hamburguesas, patatas fritas y batidos. Utilizando vocabulario infantil ( tío) para describir juguetes en diversas promociones de Mc Donalds, los niños hablan entre sí de las dificultades de la infancia. En muchos anuncios hacen objeto de sus bromas a los adultos y comparten algunas que éstos no captan. Por sutil que pueda parecer Mc Donald´s intenta llevar parte del poder la cultura subversiva infantil a sus productos sin que nadie, excepto los niños, lo sepa. Desde el punto de vista cotidiano, Mc Donald`s no alienta comidas familiares largas, placenteras e interactivas. Los asientos y las mesas están diseñados para ser incómodos hasta el punto de que los clientes coman rápidamente y se marchen. La lección para los niños está clara: la política no importa. La naturaleza benigna de la producción capitalista, con su ausencia de conflictos serios de todo tipo es una tapadera para una realidad mucho más salvaje. Los operadores de la tienda hablan de la fe en Mc Donads como si fuera una religión. No hay sitio para la crítica o la disensión en Mc Donaldlandia. No se pueden sindicar los trabajadores.

      GRACIAS POR OPINAR

  3. Repito, yo hablo d lo k se, y no se si sabes k la mayoria de mcd d nuestro pais son franquicias, aun asi he d decirte que en mi comunidad los sueldos por convenios son bastante mas elevados, indepedientemente de que ciudades como madrid por ejemplo, los trabajadores tienen convenio propio y los sueldos son todavia mas elevados. los mcd corporativos d mi comunodad tienen delegados sindicales y viven como reyes. las franquicias es otro tema y lo que paguen, hagan o dejen d hacer no tiene nada k ver con mcd. no se si lo k comentas d granada era mcd sistemas o frankicia pero hay casos en que han llegado a kitarselos al frankiciado, como en asturias hace unos meses. no entro en lo k posteaste porke como ya dije no hablo d lo k no se, si tu lo sabes tan bien supongo k es k lo has vivido. es todo lo k tengo k decir.

    1. Para empezar, el artículo en sí no iba sobre los mcd de españa, sinó del mundo entero. Que tú hayas negativizado un punto de mi artículo porque te lo pasabas de coña en tu lugar de trabajo, y/o estabas enchufado (lo cuál es posible o no), o le caíste bien al encargado, o tu eras encargado, o eso fue hace bastantes años, no tiene nada que ver con los establecimientos de muchos países y lo que llegan a aguantar sus trabajadores.
      Yo también trabajé hace años en un par de lugares como éste, y ví cosas que hubiese deseado no ver. Y tampoco me trataban tan mal, hace 10 años, pero tengo conocidos que me cuentan barbaridades, y sus plus de nocturnidad son o inexistentes o casi.

  4. La mitad de lo que dices es mentira y la otra mitad te la inventas.Yo estoy en contra del maltrato animal pero mas en contra de gente que se inventa estudios y mil tonterias de mas para desprestigiar un sitio que personalmente no le guste.Que cobran poco?perdon,yo trabajo en un consejo comarcal y cobro 800e por 40h,asi que en todos lados se cobra poco.Personas con pocas opciones de trabajo?cojen al primero que vaya y punto,como en todos lados,con el paro que hay y como estamos todos somos de pocas opciones de trabajo.Ahora tambien es su culpa el agujero de ozono?flipo,si no tubiera esos animales los tendrian otros porque hay que comer igual,o segun tu,matamos todo el ganado para que no contaminen?triste aportacion la tuya.Se destruye selva por su demanda de papel?se destruye por la demanda de todo el mundo.Tu mismo compras algun folio o libreta asi que no hay que ir de victima y ser consecuente tu primero y algo tan logico como no hechar la culpa a una empresa cuando son todas las del mundo y algunas muchisimo mas que esta.Tambien podriamos decir que con la tele que te compras tu come mucha gente en el tercer mundo,o con cualquier cosa que no sea esencial.Se nota que no te gusta McDonalds.Cuando se digan realidades entonces estaremos todos de acuerdo

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